Volver al inicio
Negocios·

Andorra prevé un superávit de 60 millones para 2025 y aprueba el presupuesto de 2026

El ministro de Finanzas de Andorra anuncia un superávit de 60 millones de euros para 2025 gracias a un crecimiento superior a lo previsto, y presenta unos ingresos de 710 millones para 2026.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraEl PeriòdicARAAltaveu

Claves

  • 2025: superávit de 60 M€ frente a previsión de déficit de 35 M€, impulsado por crecimiento del PIB del 2,8 % y subidas fiscales.
  • 2026: ingresos de 710 M€ (+12 %), gastos de 750 M€; impuestos sobre sociedades +59 %.
  • Prioridades: más de 16 M€ en vivienda, 22 % del presupuesto para sanidad, asuntos sociales +7 %.
  • Oposición critica proceso apresurado; presupuesto aprobado con mayoría gubernamental.

El Gobierno de Andorra espera cerrar el ejercicio fiscal de 2025 con un superávit de 60 millones de euros, declaró el jueves el ministro de Finanzas, Ramon Lladós, en el Consell General durante el debate final sobre el presupuesto de 2026.

Lladós abrió la sesión señalando que el presupuesto de 2025 había proyectado un déficit de 35 millones de euros basado en un crecimiento del PIB del 1,9 %. La expansión real alcanzó el 2,8 %, lo que impulsó mayores ingresos públicos gracias a fuertes aumentos en la recaudación de impuestos sobre sociedades e IRPF de no residentes, así como a una ingesta estable del IVA (IGI). «Esto se debe a la buena evolución de la economía», afirmó, describiendo el resultado como un cambio de déficit a superávit a pesar de ejecutar todas las inversiones previstas en vivienda e infraestructuras. Calificó la previsión de «demasiado prudente» y contrastó el desempeño de Andorra con el de la mayoría de países europeos, donde los déficits suelen empeorar.

El anuncio enmarcó el presupuesto de 2026, presentado en un contexto macroeconómico positivo con un PIB proyectado de 4.000 millones de euros a fin de año y un crecimiento del 2,8 %. Los ingresos se prevén en 710 millones de euros —un aumento del 12 %—, con 256 millones procedentes de impuestos directos, incluidos 160 millones de sociedades (un 59 % más) y 83 millones del IRPF (un 8 % más). Los impuestos indirectos generarán 366 millones, solo un 2 % más debido a las tendencias del tabaco. Los gastos suman 750 millones de euros, también un 12 % más, desglosados en 596 millones en gasto corriente, 81 millones en inversiones directas, 51 millones en transferencias de capital y 17 millones en costes financieros.

Las prioridades destacan la vivienda con más de 16 millones de euros asignados —lo que eleva el gasto acumulado a más de 85 millones desde 2023 hasta 2026—, más 4,8 millones para aliviar la presión de los alquileres en familias vulnerables. La sanidad acapara el 22 % del presupuesto, mientras que los fondos para asuntos sociales crecen un 7 %. Lladós defendió las medidas sociales como «derechos adquiridos por los trabajadores con su esfuerzo», no como asistencialismo, y señaló que el 80 % de los 327 millones de euros de 2024 en sanidad y pensiones procedieron de cotizaciones a la seguridad social. La inflación se situó en el 2,7 % en 2025, con el salario mínimo subiendo al doble de velocidad y los salarios medianos un 5,3 %.

Los partidos de la oposición PS y Concòrdia criticaron el proceso presupuestario, con el líder del PS, Pere Baró, denunciando una comisión de tres horas que dedicó «37 segundos por enmienda» antes de rechazarlas, lo que calificó de insuficiente para la ley clave del año. El cabeza de lista de Concòrdia, Cerni Escalé, resaltó los problemas de vivienda, señalando que las familias ahora necesitan el triple de esfuerzo para comprar una casa en comparación con hace 30 años. Lladós replicó que las enmiendas afectaban solo al 1-2 % del presupuesto y reflejaban trabajos previos, con los grupos Demòcrates y Ciutadans Compromesos apoyando la aprobación.

El presupuesto se aprobó con mayoría gubernamental, lo que subraya el enfoque del Gobierno en la resiliencia financiera en medio de la fortaleza económica.

Comparte el articulo en