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Negocios·

Los bancos y hoteles de Andorra pagan menos del 5% en impuesto de sociedades pese a altos beneficios

Los sectores bancario y hotelero de Andorra aportaron menos del 5% de sus beneficios en impuesto de sociedades en 2023-2024, igual que la media por el factor extranjero

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • Bancos: 163 M€ (2023) y 175 M€ (2024) con <5% de impuesto por sucursales extranjeras y provisiones BCE.
  • Hoteles reducen base imponible por amortizaciones de inmuebles/equipamiento pese a altos flujos de caja.
  • Comercio minorista 2º en aportaciones fiscales; construcción lidera, infocomunicaciones sube.
  • Impuesto sociedades hasta 160 M€ previsto, impuestos directos 256 M€ con indirectos 360 M€.

El sector bancario y la industria hotelera de Andorra pagaron menos del 5% de sus beneficios en impuesto de sociedades el año pasado, pese a su papel central en la economía, según fuentes gubernamentales.

Los bancos registraron beneficios combinados de 163 millones de euros en 2023 y 175 millones en 2024, pero sus aportaciones al impuesto de sociedades se mantuvieron por debajo del 5% —igual que la media general por sectores, donde el tipo máximo es del 10%—. Esta baja tasa se debe a varios factores legales. Los bancos generan cada vez más ingresos a través de sucursales extranjeras, donde los beneficios tributan según convenios de doble imposición, lo que reduce la base imponible en Andorra. Otras deducciones incluyen los costes de mantenimiento de sedes, oficinas y cajeros automáticos, así como provisiones por créditos dudosos de la crisis subprime de 2008 e inyecciones de capital exigidas por el Banco Central Europeo. Estas dotaciones deben amortizarse con el tiempo, lo que retrasa la recuperación fiscal completa.

Los hoteles y restaurantes afrontan un reto diferente. Sus altos flujos de caja se compensan con importantes amortizaciones anuales por fuertes inversiones en compras de inmuebles, reformas y equipamiento, que reducen drásticamente los beneficios imponibles.

En contraste, el comercio minorista —el tercer pilar del turismo— ocupa el segundo puesto en aportaciones al impuesto de sociedades, por detrás de los servicios profesionales. Se beneficia de bajas necesidades de inversión, muchos locales en alquiler y tres veces más establecimientos que hoteles o restaurantes.

Sectores en auge como las infocomunicaciones, impulsadas por creadores de contenidos digitales, ya ocupan el tercer lugar en contribuciones fiscales. La construcción lidera, seguida de servicios; educación y sanidad van a la cola, mientras que la agricultura y ganadería aportan muy poco, como es lógico dada la realidad de Andorra.

Los ingresos totales por impuesto de sociedades han crecido de forma constante desde la recuperación postpandemia, superando los 100 millones de euros y con una proyección conservadora de 160 millones para este año —potencialmente más pese a tensiones por el conflicto de Irán—. Un cambio legal de 2023 obliga a las empresas a tributar el 3% de los beneficios incluso compensando pérdidas pasadas. Sumando el IRPF y gravámenes a no residentes, los impuestos directos podrían alcanzar los 256 millones de euros. Los indirectos, encabezados por el IGI, tabaco y combustibles, se prevén en torno a 360 millones de euros.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: