Volver al inicio
Negocios·

Clasificación de tabaco en Andorra concluye con 150.000 kg de hoja de alta calidad pese a desafíos

Daños mínimos por granizo impulsaron el éxito de la temporada en Borda Mateu, en Santa Coloma, con parroquias del sur a la cabeza de la producción. La cosecha se dirige a Italia para fermentación antes de la venta de puros holandeses, en medio de preocupaciones por el envejecimiento de la mano de obra.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraAltaveu

Claves

  • Clasificación de tabaco en Andorra concluye con 150.000 kg de hoja de alta calidad en Borda Mateu, daños mínimos por granizo.
  • Parroquias del sur como Sant Julià lideran producción; cosecha a Italia para fermentación y luego puros holandeses.
  • Desafíos: plantas españolas enfermas obligaron a replantar, hojas más delgadas; preocupaciones por envejecimiento de la mano de obra.
  • Calidad mayoritariamente primera/segunda categoría, similar a años favorables de hace una década.

La clasificación de tabaco en Borda Mateu, en Santa Coloma, concluyó el viernes con 150.000 kilogramos de hoja de alta calidad pesados y evaluados, favorecida por una temporada con daños mínimos por granizo.

El proceso, que comenzó el lunes, abarcó 125.000 kilogramos en la instalación, mientras que 25.000 kilogramos —principalmente de campos de Sant Julià— se procesaron in situ previamente. Antoni Servat, el clasificador principal con décadas de experiencia, calificó la calidad general como sólida pese a los desafíos. La cosecha se dirigirá a Italia para su fermentación por una empresa local antes de la venta a un productor de puros holandés.

Servat atribuyó el éxito a la casi ausencia de granizo. «Hemos tenido suerte con casi nada de granizo, que es muy importante», dijo, destacando las condiciones óptimas de crecimiento. Las parroquias del sur lideraron la producción: Sant Julià fue la que más aportó, seguida de zonas como Andorra la Vella y Escaldes-Engordany por un color y textura más ricos. Las parroquias del norte, incluidas La Massana y Ordino, produjeron hojas viables pero más verdes y de calidad ligeramente inferior.

Surgieron problemas iniciales con plantas enfermas importadas de España, descritas como deterioradas desde el origen. Los agricultores replantaron, perdiendo unas seis semanas y obteniendo hojas más delgadas y ligeras en general. «Algunos tuvieron que plantar dos veces, lo que llevó a hojas más delgadas», explicó Servat, aunque la calidad final siguió siendo «muy buena, mayoritariamente de primera o segunda categoría».

Trabajando con un equipo de unas 20 personas, Servat indicó que los resultados de este año se equiparan a los de hace una década, cuando las condiciones fueron favorables. Expresó preocupación por la falta de trabajadores más jóvenes para garantizar el futuro del sector.

Comparte el articulo en