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Negocios·

Los comerciantes de Pas de la Casa afrontan el peor invierno en 20 años por las interrupciones

Cierres fronterizos, nevadas y un desprendimiento han reducido las ventas un 50-80% en tiendas dependientes de turistas franceses, peor que la covid para muchos dueños.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • Caídas de ventas del 50-80% por protestas de agricultores, nevadas y desprendimiento que cierran fronteras.
  • Cristopher Martins, de tienda de esquí, estima pérdidas del 50%, peores que la covid, afectando fines de semana.
  • Sonia Nova, de electrónica, ve declive del 80%, a veces solo 3 ventas al día.
  • Comercios dependientes de franceses sufren más, mientras hoteles con reservas se mantienen.

Los comerciantes de Pas de la Casa están sufriendo lo que muchos describen como el peor invierno en dos décadas, azotados por cierres fronterizos repetidos debido a protestas de agricultores, nevadas y un reciente desprendimiento. Las pequeñas tiendas, muy dependientes de los compradores franceses, registran caídas de ventas del 50% al 80% en comparación con años anteriores, dejando calles como Carrer de les Abelletes extrañamente vacías.

Cristopher Martins, propietario de la tienda de esquí Daytona 2000 con 20 años de experiencia, calificó la racha de interrupciones de «como magia negra», señalando que los cierres siempre afectan los fines de semana, el período de mayor actividad comercial. Estima las pérdidas en un 30% hasta ahora, que probablemente subirán al 50% tras el último desprendimiento, y peores que durante la covid.

El dolor se repite en otros comercios veteranos. Manoj Mulchandami, de la tienda de bolsos Auteuil, con 30 años de experiencia, dijo que nunca había visto nada igual y que hay días en que apenas abren la caja porque no compensa. Sonia Nova, propietaria de la tienda de electrónica del mismo nombre durante dos décadas, cifró la caída de sus ventas en torno al 80%, a veces solo tres transacciones al día. «Al final, los pequeños negocios pagan el precio de todo esto», afirmó.

En las tiendas de ropa familiares D’Votion, con dos locales y 35 años de historia, la propietaria Samantha Cardozo describió este invierno como especialmente duro. Dependientes de clientes franceses, el negocio está ahora en números rojos, con temores de que empeore durante las vacaciones de Carnaval francés si no repuntan los turistas.

Aunque algunas operaciones se mantienen estables, los dueños expresan solidaridad. Julio Fall, que regenta el restaurante La Tasca y el Hotel Olímpic, dijo que sus amigos del comercio minorista lo están pasando muy mal, el peor invierno en sus 10 años allí. Sus reservas de hotel, al alza este año, le mantienen a flote pese a las lentas comidas en el restaurante: «Si solo tuviera el restaurante, habría tenido que cerrar».

De manera similar, el propietario del restaurante La Bianca y un hotel cercano señaló que las reservas prepagadas llegarán de todos modos, aunque los huéspedes tengan que conducir más. Indicó que el comercio minorista próximo en las zonas céntricas e inferiores de Pas sufre más, mientras que su sector se las arregla con clientes británicos y visitantes de Barcelona o Toulouse.

Axel Juliani, gerente de la empresa de alquiler de esquís Shusski, informó de menos visitantes franceses pero atribuyó la buena cobertura de nieve a evitar un desplome total. «La temporada no es tan mala como temíamos», dijo.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: