Las subastas judiciales de Andorra se disparan con el auge del mercado inmobiliario
Los precios de las propiedades en las subastas judiciales de Andorra alcanzan o superan las tasaciones por la fuerte demanda de pujadores, con ventas que ahora se cierran en la primera ronda
Claves
- Los cinco pisos de Inter Esquí en Canillo se vendieron en primera ronda al 90-110% de las tasaciones de octubre de 2024, con pujas hasta 421.000 €.
- Cambio de subastas en varias rondas a ventas rápidas en primera por fuerte interés de inversores y particulares.
- Tasaciones con datos de mercado actuales; subastas arrancan al 90% del valor, bajando si no se venden.
- Ejemplo: apartamento en Sant Julià vendido por 241.000 €, superando tasación de 185.706 € pese a necesitar reformas.
Los precios de las propiedades en las subastas judiciales de Andorra se disparan en sintonía con el mercado inmobiliario sobrecalentado, con un fuerte interés de los pujadores que ahora impulsa ventas frecuentes en la primera ronda a precios cercanos o superiores a las tasaciones.
La subasta de ayer en la batllia de Andorra la Vella ejemplificó la tendencia: los cinco lotes del edificio Inter Esquí en Aldosa, parroquia de Canillo —pisos de entre 38 y 64 metros cuadrados, algunos con terrazas y mobiliario, más plazas de aparcamiento y trasteros— se vendieron en la fase inicial de pujas. Ocho pujadores compitieron, elevando los precios finales entre el 90% y el 110% de las tasaciones de octubre de 2024. Las pujas iniciales oscilaron desde 125.000 € para la unidad más pequeña de 39 metros cuadrados hasta 421.000 € para un lote que agrupaba dos apartamentos más grandes (64 y 60 metros cuadrados) con extras. El funcionario de Saig Xavier Granyó, que supervisó el proceso, atribuyó las ventas rápidas a la intensa demanda. «Últimamente, es bastante habitual que las propiedades se adjudiquen rápidamente por las condiciones del mercado», dijo. Antes, las subastas solían prolongarse hasta la tercera ronda al mínimo legal del 50% del valor.
Este cambio refleja dinámicas más amplias, donde los tasadores fijan valoraciones con datos de mercado actuales, ponderando tamaño, características y ubicación —las zonas céntricas mandan primas sobre las parroquias periféricas—. El proceso arranca con un experto nombrado por el administrador concursal. Los antiguos propietarios pueden solicitar una contra-tasación; si difiere en más del 20%, un tercero establece un punto intermedio. «Este procedimiento garantiza el máximo de seguridades para todos», dijo Granyó.
Las subastas abren al 90% del valor tasado para atraer compradores cercanos al mercado, bajando al 70% y luego al 50% si no se venden. Las propiedades suelen llevar cargas o hipotecas, que se cancelan al pago. Los pujadores deben depositar el 15% de la puja inicial, con detalles sobre cuotas comunitarias y arrendamientos divulgados.
Granyó enfatizó que las subastas reflejan el valor real de mercado, no descuentos. Citó un apartamento en Sant Julià de Lòria en el edificio Rosa Maria de la Carrer de les Escoles, vendido la semana pasada tras atraer a 35 pujadores. La unidad de 52 metros cuadrados (51,83 útiles), sin alquilar pero necesitando reformas e incluyendo instalaciones, arrancó en 167.135 € (90% de su tasación de 185.706 €) y alcanzó 241.000 €, superando ampliamente las expectativas. Los participantes habituales, normalmente empresas inmobiliarias o inversores, ahora enfrentan una dura competencia de particulares, incluidos inquilinos cuando procede.
Los lotes de Inter Esquí, ligados a la quiebra de Assegurances Generals, han visto crecer el interés pese a cierta reticencia por posibles reclamaciones de los propietarios en bancarrota de la aseguradora fallida. Del adjudicación a la firma notarial suelen pasar dos o tres meses, salvo reclamaciones.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: