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Tribunal de Andorra anula contratos de CASS de 1992 y ordena devolución de millones

Sentencia anula acuerdos del exdirector Antoni Ubach con empresario español por falta de autoridad en medio de pérdidas de 48 millones de euros. En noticia relacionada, causa por escándalo de pensiones archivada por falta de recursos.

Sintetizado a partir de:
Altaveu

Claves

  • Tribunal anula contratos de 1992 del exdirector de CASS Ubach con empresario español, por falta de autoridad.
  • Demandados deben devolver todo lo recibido más intereses y costas.
  • Contratos vinculados a pérdidas de 48 M€ en inversiones de los 90.
  • Archivada investigación de escándalo de pensiones: sin delito en sobrepagos por falta de recursos antes de 2021.

El juzgado de Batllia de Andorra ha anulado tres contratos de asesoría de diciembre de 1992, firmados por el exdirector de la CASS Antoni Ubach Mortés con el empresario español José Manuel Rodríguez García-Mochales y sus empresas, Collins SA y Holding Collins SA. La sentencia, en un procedimiento civil iniciado por la CASS, declara que Ubach carecía de autoridad para vincular a la entidad de seguridad social, lo que hace nulos los acuerdos de pleno derecho desde su origen sin efectos jurídicos.

Estos acuerdos motivaron inversiones a principios de los 90, entre ellas bienes inmuebles y una participación en Bodegas Luís Megías, que contribuyeron a las pérdidas de la CASS por 8.000 millones de pesetas, unos 48 millones de euros. No todas las pérdidas están directamente ligadas a estos contratos; algunos recibieron un respaldo más amplio de la CASS.

Ubach, ya condenado en procedimientos penales andorranos anteriores, y los demandados españoles —declarados en rebeldía por no comparecer— deben devolver todas las cantidades recibidas por los contratos, más intereses legales desde las fechas de pago, y abonar las costas procesales completas de la CASS, incluidas honorarios de abogado y procurador. La parte dispositiva se publicó en el Butlletí Oficial del Principat d'Andorra por la ausencia de los demandados. Queda abierta la vía de apelación ante la Sala Civil del Tribunal Superior, y la CASS se abstendrá de comentar hasta resolución firme.

El asunto resurgió en 2019 cuando Rodríguez reclamó 15 millones de euros en honorarios por vía judicial española, alegando asesoramiento exitoso. Las sentencias españolas, incluida la del Tribunal Supremo en 2023, desestimaron sin entrar en el fondo; la CASS presentó contra demanda por más de 7 millones de euros por actos no autorizados.

En una investigación separada relacionada con la CASS, el juzgado de Batllia ha sobreseído provisionalmente el llamado «escándalo de las pensiones», abierto en abril de 2024 por instrucciones de la fiscalía sobre sobrepagos a beneficiarios de incapacidad desde 1971 hasta 2021, por unos 6 millones de euros (o 8 millones ajustados por inflación).

El juez instructor concluyó que el área de pensiones y convenios internacionales carecía de recursos técnicos y humanos para las comprobaciones periódicas y cálculos precisos exigidos por el artículo 172 de la ley de la CASS, que limita la suma de pensión y rentas laborales a los niveles previos a la incapacidad. Desde 2021, los controles se ajustaron a la normativa; en 2022-2023 se hicieron reclamaciones selectivas pese a la sistematización incompleta.

Tras 20 meses —incluidas incautaciones de documentos, declaraciones de testigos e interrogatorios a funcionarios actuales y antiguos—, el juzgado no halló relevancia penal en los fallos de control, agotando todas las diligencias. La CASS se autodenunció mediante análisis forense, renunciando a la disciplina interna. Una comisión especial parlamentaria quedó paralizada a la espera del resultado judicial; su futuro es incierto.

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