El Tribunal de Barcelona confirma sentencia contra proveedor de carne por quesos fétidos
El tribunal desestimó el recurso del proveedor, confirmando su responsabilidad por quesos defectuosos y malolientes enviados a Andorra en 2015 y ordenando el pago de indemnización.
Claves
- Quesos enviados en junio de 2015 emitieron olor fétido en menos de 30 días, haciéndolos invendibles.
- Análisis pericial confirmó porciones impropias; proveedor reemplazó dos palés pero problemas persistieron.
- Tribunal rechazó reclamación de factura impagada del proveedor y concedió contrademanda del comprador por pérdidas.
- Precedente sobre responsabilidad del proveedor en entrega de productos alimentarios comercializables.
El Tribunal Provincial de Barcelona ha confirmado una sentencia contra un proveedor de carne, ratificando su responsabilidad por los daños causados por un lote de quesos malolientes enviados a Andorra en el verano de 2015. El tribunal desestimó el recurso de la empresa en una decisión final de segunda instancia, ordenándole pagar 3.335 euros en compensación más las costas judiciales.
El conflicto se originó en junio de 2015, cuando el proveedor suministró quesos a una empresa intermediaria encargada de exportarlos a un cliente andorrano. Los productos llegaron en palés y se almacenaron en una cámara frigorífica. En menos de 30 días desde el envío, los quesos comenzaron a emitir un fuerte olor fétido que los hizo invendibles.
El destinatario notificó al proveedor, que accedió a reemplazar dos palés sin coste. Sin embargo, los problemas persistieron y un análisis pericial meses después confirmó que partes de la mercancía eran impropias para el consumo. El cliente andorrano incurrió en gastos de transporte, almacenamiento, trámites aduaneros, pruebas y destrucción del producto estropeado.
La tensión escaló cuando el proveedor demandó por facturas impagadas. El Juzgado de Primera Instancia de Vilanova i la Geltrú rechazó la demanda de plano y estimó la contrademanda del comprador por las pérdidas debidas a los productos defectuosos. En apelación, el Tribunal Provincial confirmó los hallazgos del juzgado inferior, declarando que el proveedor carecía de legitimación para reclamar el pago de una factura clave y que las pruebas demostraban claramente que los quesos eran inadecuados para la reventa.
Los magistrados señalaron que el olor surgió poco después de la llegada a Andorra, pese a la refrigeración, descartando un mal manejo por parte del comprador. La responsabilidad correspondía al proveedor de entregar productos comercializables.
Aunque la cantidad en juego es modesta, el caso ilustra cómo un problema en la cadena de suministro del sector alimentario puede derivar en un litigio prolongado, estableciendo precedentes sobre responsabilidad y legitimación contractual.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: