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Tribunal Superior de Andorra examina apelación por alcoholemia de traficante de drogas

El Alto Tribunal escucha argumentos de un condenado que apela la prórroga de 12 meses a su pena por conducir ebrio en libertad condicional por tráfico de drogas. La fiscalía defiende la sanción íntegra pese a sus esfuerzos de rehabilitación.

Claves

  • Cumple 6 meses por incumplir libertad condicional de sentencia de 2023 por cocaína/MDMA.
  • Detenido el 1 de abril por alcoholemia, lo que revocó 12 meses más de condicional.
  • Defensa pide reducir a 6 meses por buena conducta, estudios, trabajo y tratamiento del alcoholismo.
  • Fiscalía rechaza, cita condenas previas y riesgos de reincidencia; sentencia pendiente.

El Tribunal Superior de Andorra ha examinado una apelación de un hombre que cumple una pena de seis meses de prisión y que se enfrenta a otros 12 meses más por conducir bajo los efectos del alcohol mientras estaba en libertad condicional por tráfico de drogas.

El acusado fue detenido en 2023 por importar y poseer grandes cantidades de cocaína y MDMA para su venta, además de un delito menor de posesión de cocaína para uso personal. Se le concedieron tres años de libertad condicional —que debían expirar en diciembre—, pero una infracción previa le supuso la pena actual de seis meses, que comenzó el 5 de junio. Tras el incidente de conducción bajo los efectos del alcohol el 1 de abril, un magistrado revocó 12 meses más de su período condicional, lo que eleva la posibilidad de 18 meses de prisión en firme.

Su equipo legal impugnó la prórroga completa de 12 meses y solicitó que se limitara a seis para permitirle acceder a semilibertad, continuar sus estudios y tener oportunidades laborales. Destacaron su buena conducta desde el reingreso en prisión, incluidos talleres de reinserción, ayuda a un compañero de celda con problemas de salud mental, obtención del título de la ESO durante la detención provisional e inscripción en un ciclo formativo de grado medio con plaza asegurada para el segundo curso. El letrado admitió que la recaída en el alcohol se debió a presiones familiares, pero enfatizó el tratamiento activo contra el alcoholismo y la medicación en la prisión. «El delito ocurrió, pero hay que tener en cuenta su problema con el alcohol: está en tratamiento», señaló el abogado. El hombre se dirigió directamente al tribunal, asumiendo sus problemas personales sin justificarlos, prometiendo no reincidir y aspirando a la semilibertad para seguir formándose y dejar atrás su pasado.

La fiscalía rechazó la solicitud y defendió la resolución del magistrado. Citaron sus condenas anteriores, su aceptación de las condiciones de la libertad condicional y los riesgos de los factores personales que provocan reincidencias. «Sabía que reincidir supondría prisión», apuntó la fiscal.

Aún no se ha dictado sentencia.

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