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Política·

Elecciones en la CASS de Andorra arrancan con esfuerzos para impulsar la baja participación

Las elecciones al consejo de la seguridad social de Andorra incluyen voto por depósito y urnas móviles para combatir la persistente baja participación, con candidatos que impulsan reformas en pensiones y servicios.

Claves

  • Elecciones a la CASS desde el 10 de junio, voto por depósito hasta el 16, principal el 17; abiertas a 47.000 afiliados no ciudadanos.
  • Récord de baja participación del 2,92 % en 2022; urnas móviles en parroquias para aumentarla.
  • 15 candidaturas: 7 asalariadas (lideradas por empleados públicos), 5 pensionistas, 3 empleadores/autónomos.
  • Candidatos proponen indexación de pensiones, mejoras digitales, ajustes por inflación y servicios ante preocupaciones por sostenibilidad.

Las elecciones para el consejo de administración de la CASS de Andorra comenzaron el lunes, con voto por depósito disponible hasta el 16 de junio antes de la jornada de votación principal el 17 de junio. Más de 47.000 afiliados elegibles de los colegios de asalariados, pensionistas y empleadores/autónomos pueden elegir cuatro representantes de entre 15 candidaturas en la única votación del país abierta a no ciudadanos con derechos en estos grupos.

La baja participación sigue siendo un obstáculo clave tras el récord del 2,92 % en 2022 —unas 2.200 votaciones de aproximadamente 76.000 afiliados—, frente al 5,34 % en 2018. Una encuesta de Altaveu captó un desconocimiento generalizado del proceso junto a quejas diarias por trámites presenciales lentos, viajes repetidos por citas previas fallidas y dudas sobre la sostenibilidad de las pensiones. La CASS ha desplegado urnas móviles para impulsar la participación: Ordino el lunes, Encamp y Pas de la Casa el martes, Canillo el miércoles, La Massana el jueves, Andorra la Vella el viernes, Sant Julià de Lòria el 15 de junio y Escaldes-Engordany el 16 de junio. El voto por depósito funciona de 8 a 14:45 hasta el 15 de junio, acortándose a las 13 horas el último día. El voto electrónico sigue no disponible según la legislación actual.

Este año hay menos listas que antes, con los empleados públicos al frente de las siete candidaturas asalariadas, mientras que cinco compiten por los pensionistas y tres por empleadores/autónomos. Los aspirantes asalariados Miquel Àngel Adrán, Anna Carrión, Neus Cervera, Salustià Chato, Montserrat Martínez y Ramon Pedrosa se comprometieron en entrevistas en vídeo de Altaveu a reuniones semanales con afiliados. Expresaron preocupaciones por el equilibrio del consejo ante la percibida dominación gubernamental y abogaron por procesos digitales simplificados que atiendan a los menos familiarizados con la tecnología. Candidatos médicos como Mercè Avellanet optaron por respuestas escritas en lugar de vídeos, por preferencias de formato.

Anna Carrión, con Maria Teresa González como suplente para asalariados no públicos, enfatizó la representación laboral diversa bajo regulaciones variadas. Su programa reclama actualizaciones y consultas regulares, indexación de pensiones al IPC (duplicada para bajos perceptores), mejoras en el fondo de reserva, cambios en la pensión de viudedad, implantación plena del pagador tercero y no recortes en servicios. Vinculó el menor número de listas al apoyo sindical a los nominados públicos y prometió captación mediante charlas, redes sociales y prensa para superar el 3 % de participación, al notar afiliados desconocedores durante las recogidas de firmas.

Entre los pensionistas, el exconsejero Lluís Samper, con dos mandatos y respaldado por Rosa Alcobé y la Federación de Jubilados Andorranos, describió la votación como pivotal para el futuro de la seguridad social. Sus propuestas incluyen pagos extraordinarios anuales de pensiones para contrarrestar la inflación y el coste de vida, protección del Fondo de Reserva de la Jubilación frente a préstamos estatales de baja rentabilidad, topes mínimo y máximo de pensiones para corregir disparidades —donde cotizantes de 40 años reciben menos que equivalentes no contributivos del salario mínimo—, jubilación obligatoria a los 65 años para renovación generacional, copagos o cotizaciones sanitarias más altas y dispensación de medicamentos en dosis exactas. Samper calificó las proyecciones de la CASS de especulativas, criticó promesas incumplidas de no cita pese a garantías ministeriales y planea sesiones semanales con pensionistas.

La actual Montserrat Martínez, con Natàlia Caelles como suplente, busca continuidad para avanzar temas abiertos como la implantación universal del pagador tercero y repensar los sistemas de médico referente y vías prioritarias, de bajo rendimiento. Destacó logros pasados en atención y procesos, pero insistió en necesidades pendientes de proximidad a afiliados e información sobre derechos.

Para empleadores/autónomos, Daniel Armengol, con Francesc Pallàs como suplente, pretende asegurar que las reformas de pensiones preserven la viabilidad empresarial. Las prioridades abarcan mayor transparencia, eficiencia para salvaguardar la salud pública, mayor voz para autónomos —potencialmente vía un asiento dedicado en el consejo— y evitar subidas generalizadas de cuotas. Instó a participar, al notar 80.000 votantes potenciales, y abogó por voto digital y por delegación junto a una ventanilla única para 60.000 declaraciones mensuales de empresas.

Altaveu emite cápsulas diarias en vídeo sobre operaciones de la CASS, costes sanitarios y pensiones, con candidatos médicos que optan por no participar en formatos audiovisuales. Candidatos y CASS destacan la importancia de la votación para moldear reformas ante presiones públicas y encuestas de AR+I que señalan inquietud.

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