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Política·

Andorra demanda a Escaldes-Engordany por impago de datos de alquiler

El Gobierno andorrano inicia acciones judiciales contra la comuna por tres años de incumplimiento en el envío de contratos de alquiler, pese a solicitudes y obligaciones legales. La ministra Marsol subraya la necesidad de cumplimiento para verificar ayudas y vigilar el mercado.

Claves

  • Gobierno inicia acciones legales contra Escaldes-Engordany por 3 años sin enviar datos de contratos de alquiler.
  • Ministra Conxita Marsol cita el sistema SICAR y leyes que obligan a las comunas a compartir información.
  • Jefa de comuna Rosa Gili critica el litigio como despilfarro de fondos públicos en tensiones por vivienda.
  • Consejo General rechaza propuesta de Andorra Endavant para digitalizar contratos y automatizar ayudas.

El Gobierno andorrano ha iniciado acciones judiciales contra el comuna de Escaldes-Engordany por no facilitar datos sobre contratos de alquiler, según ha anunciado la ministra de Presidencia, Economía, Trabajo y Vivienda, Conxita Marsol.

Marsol hizo la declaración durante el Debate de Orientación Política en el Consejo General, mientras discutía una resolución propuesta por Andorra Endavant. Esa propuesta, liderada por Carine Montaner, pedía la digitalización de los contratos de alquiler mediante firmas electrónicas y la automatización de las ayudas a la vivienda en base a necesidades verificadas, como familias que gastan más del 30% de sus ingresos en alquiler. La cámara la rechazó, junto con la mayoría de las resoluciones presentadas por Andorra Endavant ese día.

Marsol destacó el sistema SICAR del Gobierno, que rastrea los contratos de alquiler y apoya el desarrollo de políticas de vivienda. Señaló que leyes recientes, incluidas las de descongelación del mercado de alquiler, obligan a las comunas a compartir esta información con el registro central. Mientras otras comunas cumplen, Escaldes-Engordany no lo ha hecho durante tres años, alegando repetidamente que no dispone de los datos pese a las solicitudes continuas.

«Nos hemos visto obligados a iniciar acciones judiciales contra la comuna de Escaldes-Engordany», dijo Marsol, añadiendo que el Gobierno ya ha contratado un bufete de abogados para preparar el caso. El primer paso será probablemente una requerimiento formal, seguido de acciones judiciales si se ignora. Expresó su frustración por el incumplimiento persistente, que dificulta la verificación de ayudas y el seguimiento del mercado.

Marsol defendió los esfuerzos actuales de digitalización con las comunas, pero descartó la interconexión automática total de datos o pagos, por las protecciones de datos personales y la necesidad de revisiones manuales.

El conseller socialdemócrata Pere Baró criticó la propuesta por insinuar un fraude generalizado entre los beneficiarios de ayudas, y argumentó en contra de una desconfianza generalizada. El conseller de Concòrdia Jordi Casadevall pidió ayudas basadas en la necesidad y no en el mérito, diciendo que no todas las familias deben demostrar su valía.

La cabeza de la comuna de Escaldes-Engordany, Rosa Gili, respondió con dureza, expresando sorpresa por el uso de fondos públicos en litigio. Lo describió como otro signo de «nerviosismo» del Gobierno en materia de vivienda, similar a las presiones previas a las elecciones de 2023. Gili dijo que la comuna está revisando la última ley, que establece plazos de cumplimiento, y cuestionó por qué las partes privadas no pueden enviar datos directamente al ministerio o al Instituto de la Vivienda en lugar de sobrecargar a las comunas. Insistió en que no hay intención de obstaculizar los esfuerzos del Gobierno y que colabora con «lealtad», mientras destacaba el peso electoral de Escaldes-Engordany.

Montaner, en réplica, instó a controles más estrictos contra el fraude, incluida la verificación del empleo familiar, y cuestionó por qué no se pueden interconectar automáticamente los registros sociales y los datos de la CASS mediante inteligencia artificial.

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