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Política·

Demòcrates presenta 20 enmiendas a la Ley de Educación Superior

El grupo parlamentario propone más supervisión de las universidades, una AQUA más independiente, reglas más estrictas para los dobles títulos y webs institucionales íntegramente en catalán.

Claves

  • Una veintena de enmiendas abordan la supervisión académica, la transparencia, las condiciones del personal docente y la protección del alumnado.
  • Toda institución debería tener un sistema interno de calidad y evaluaciones externas periódicas, sin que el Gobierno sustituya el criterio técnico de AQUA.
  • Los dobles títulos internacionales exigirían notificación previa en la UdA y autorización del Gobierno más informe favorable de AQUA en las privadas.
  • Las webs institucionales estarían íntegramente en catalán y el contenido académico de títulos estatales en catalán cuando la naturaleza de los estudios lo permita.

El grupo parlamentario Demòcrates ha presentado alrededor de una veintena de enmiendas al proyecto de ley de modificación de la Ley de Educación Superior de Andorra, con las que busca reforzar la supervisión de las universidades y establecer nuevas garantías sobre la calidad de las titulaciones ante la expansión del sector, incluida la oferta en línea.

Las propuestas se centran en la supervisión académica, las obligaciones de transparencia de las instituciones, las condiciones del personal docente y la protección del alumnado. Una parte significativa de las enmiendas tiene como objetivo reforzar la independencia y las competencias de AQUA, la Agencia Andorrana de Calidad en la Educación Superior.

Según los cambios propuestos, toda institución de educación superior debería disponer de un sistema interno de calidad y someterse a evaluaciones externas periódicas. El Gobierno verificaría el cumplimiento de las obligaciones legales y aplicaría las medidas administrativas correspondientes con garantías y proporcionalidad, sin sustituir el criterio técnico de la agencia.

Las instituciones también deberían comunicar los datos de matrícula y créditos de los programas estatales, identificar a los equipos docentes y sus responsabilidades, y presentar un informe anual sobre su actividad y sobre la ejecución de su plan estratégico.

En cuanto al personal académico, las enmiendas aclaran las funciones y la cualificación exigidas y refuerzan la necesidad de contar con equipos docentes suficientes y estables. Cada programa debería tener una persona responsable contratada por la institución, mientras que la Estrategia Nacional de Educación Superior (ENES) fijaría indicadores de dedicación, estabilidad y masa crítica, teniendo en cuenta las características de cada institución y modalidad de enseñanza.

La cooperación internacional se mantiene como una oportunidad, pero con mayores salvaguardas. Los dobles o múltiples títulos deberían demostrar una contribución académica real, con el objetivo de favorecer la movilidad y la empleabilidad y evitar la multiplicación de titulaciones sin formación efectiva que las respalde. Para los dobles o múltiples títulos internacionales, la Universidad de Andorra debería realizar una notificación previa, mientras que las universidades privadas requerirían autorización del Gobierno, un informe favorable de AQUA y una evaluación del beneficio que aportan al sistema andorrano. Cada universidad sería responsable de garantizar la consecución de las competencias exigidas.

Las enmiendas también proponen limitar las nuevas adscripciones de centros al marco legal existente. Determinadas actividades internacionales ya en marcha vinculadas a títulos propios podrían continuar bajo condiciones, previa verificación de la actividad y autorización expresa, sin posibilidad de ampliar su alcance. Al mismo tiempo, el grupo quiere reforzar la información que facilitan las universidades para que los títulos estatales y los propios se distingan con claridad y el alumnado no se confunda.

En materia de lengua, Demòcrates propone que las webs institucionales estén íntegramente en catalán y que el contenido académico de los títulos estatales se ofrezca en catalán cuando la naturaleza de los estudios lo permita, con mínimos fijados por la ENES. El alumnado podría elegir esas asignaturas, preservando la docencia en otras lenguas y la autonomía universitaria.

Las enmiendas prevén una adaptación gradual de los cambios, con plazos diferenciados y salvaguardas para las situaciones laborales existentes. Se mantendría el plazo de cinco años para que las instituciones incluidas en la Ley 22/2025 se adapten a la ENES.

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