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Salud·

Andorra: laguna en pensiones de invalidez deja bajos ingresos a los 60

Personas con menos del 60 % de discapacidad reconocida enfrentan caídas de renta al convertir invalidez en jubilación, perdiendo complementos. Informe de Gerard Farré pide revisar el sistema.

Claves

  • Defensor de l’Afiliat alerta de laguna que afecta hasta 20 personas con <60 % discapacidad al convertir invalidez en jubilación.
  • Cambio automático elimina complementos, con rentas por debajo del umbral social hasta los 65.
  • Informe 2025 identifica 2 casos e insta a CASS a revisar fallo de coordinación.
  • Oficina gestionó 132 casos en 2025; principales: reembolsos, incapacidades e invalideces.

El Defensor de l’Afiliat de la CASS ha destacado una laguna en la protección que podría dejar en situación vulnerable a personas con menos del 60 % de discapacidad reconocida cuando sus pensiones de invalidez se conviertan en prestaciones de jubilación a los 60 años. El informe de actividad de 2025 de Gerard Farré estima que el problema podría afectar hasta a 20 personas, con dos casos ya identificados.

El informe señala que, aunque la CASS aplica correctamente las normas vigentes, el cambio automático a los 60 años elimina el acceso a los complementos de la pensión de invalidez. Aquellas con una calificación de discapacidad inferior al 60 % por la Comissió Nacional de Valoració (Conava) —a pesar de cumplir los requisitos para la pensión de invalidez por una pérdida de capacidad de ingresos de al menos el 60 %— podrían quedar excluidas de la elegibilidad para suplementos sociales o prestaciones de Affairs Socials hasta los 65 años. Esto puede resultar en ingresos por debajo del umbral económico de cohesión social sin una cobertura específica.

Farré insta al Consejo de Dirección de la CASS a revisar si esto indica un fallo de coordinación entre los sistemas de protección social.

El informe también destaca deficiencias regulatorias en la financiación pública de la reproducción humana asistida, basadas en cuatro consultas recibidas en 2025. Señala ambigüedades en los plazos para los actos médicos autorizados —la práctica de la CASS permite un año, pero esto carece de declaración regulatoria explícita— y en el alcance de los ciclos financiados. Farré recomienda una comunicación clara a los usuarios y la consideración de una aclaración normativa para mayor transparencia y seguridad jurídica.

Otros casos implicaron consultas sobre prestaciones por paternidad cuando las madres no cumplían los requisitos de maternidad por insuficientes cotizaciones, y confusiones entre derechos de descanso laboral y prestaciones económicas.

En 2025, la oficina asistió a 132 personas únicas en 132 expedientes, con 133 visitas presenciales y 43 consultas telefónicas o seguimientos. Registró 38 reclamaciones, 100 solicitudes de información y 40 quejas —14 por tratamientos, nueve por retrasos en la resolución y 17 por información insuficiente—. Los temas principales fueron reembolsos (30 casos), revisiones médicas para incapacidad temporal (22) y pensiones de invalidez (21). El tiempo medio de resolución fue de 9,7 días, aunque ocho expedientes superaron los 30 días.

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