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Salud·

El Centro Albó de Andorra registra 124 incidentes graves en 3,5 años

Datos gubernamentales revelan incidentes graves en el centro para residentes con discapacidades intelectuales que requirieron respuesta de emergencia o contención. Todos gestionados con protocolos de seguridad, ratios adecuados y alta satisfacción familiar según auditorías.

Claves

  • 124 incidentes graves: 58 heteroagresiones, 27 autolesiones, 39 daños materiales de 2023 a mediados de 2026.
  • Atendía a 44 residentes con discapacidades intelectuales; 80% sin trastornos conductuales.
  • 35 trabajadores de atención directa superan ratios; 40 salidas de personal, 2 quejas investigadas.
  • Alta satisfacción familiar: media de 8,3/10, 90,5% recomiendan el servicio.

El Centro Albó de Andorra ha registrado 124 incidentes graves en los últimos tres años y medio, incluidos 58 heteroagresiones, 27 casos de autolesiones y 39 episodios de daños materiales, según datos del Gobierno.

Los datos, detallados en una respuesta escrita de la ministra de Asuntos Sociales, Trini Marín, al conseller de Andorra Endavant Noemí Amador, abarcan el período desde 2023 hasta mediados de 2026. Los incidentes graves se definen como aquellos que requieren servicios de emergencia, ingreso hospitalario o medidas de contención intensas como intervenciones físicas o farmacológicas, que provocan daños físicos a residentes o personal, o daños materiales. Todos los casos se gestionaron según protocolos internos que priorizan la seguridad de residentes, trabajadores y el entorno, basados en modelos de atención centrada en la persona y apoyo conductual positivo para manejar crisis conductuales, episodios psiquiátricos y riesgos.

Las cifras se desglosan en 42 incidentes en 2023, 30 en 2024, 39 en 2025 y 13 hasta mayo de 2026. A 15 de mayo de 2026, el centro, gestionado por la Fundació Privada Nostra Senyora de Meritxell, atendía a 44 residentes, en su mayoría con discapacidades intelectuales o trastornos del neurodesarrollo: 36% sin comorbilidades, 25% con problemas de salud mental pero sin cambios conductuales, 18% con desafíos conductuales asociados, 18% con condiciones físicas y 2% con trastornos mentales solos. Los responsables destacaron que el 80% de los residentes no presenta un perfil de trastorno conductual.

La plantilla incluye 35 trabajadores de atención directa —16 auxiliares, seis monitores, dos educadores, un psicólogo y cinco enfermeras con cobertura 24 horas vinculada al servicio de salud SAAS—, además de coordinadores, un médico jefe, un psiquiatra y seguridad las 24 horas. Los turnos nocturnos cuentan con tres auxiliares, una enfermera y un guardia para los 44 residentes, superando la ratio del convenio marco actual. Las mejoras recientes en cinco años han añadido un auxiliar en turno nocturno, apoyo individual para casos complejos y seguridad a tiempo completo para adaptarse a las necesidades cambiantes de los residentes. También hay guardias de guardia los días laborables, fines de semana y festivos.

No hay informes internos que indiquen escasez de personal o presiones asistenciales, con ratios verificadas mediante auditorías y inspecciones de calidad regulares, aunque los casos excepcionales pueden activar apoyos adicionales. En tres años y medio, 40 trabajadores se marcharon —el 57,5% voluntariamente, el resto por jubilación, fin de contrato, excedencias o despidos—, mientras que 11 accidentes laborales representaron el 27,5% de las notificaciones de incapacidad temporal.

Se han registrado dos quejas. Una anónima en agosto de 2025 alertaba de malestar térmico, escasez de auxiliares e inseguridad del personal por posibles agresiones. La inspección confirmó que no había incumplimientos de plantilla, validó los protocolos de seguridad, formación, planes de conducta individual y monitorización 24 horas, y señaló solo el aire acondicionado del comedor como mejora pendiente en el plan de mejoras. Una segunda queja, presentada el 2 de junio de 2026 ante el Servicio de Inspección Social y Sociosanitaria, citaba deficiencias en la seguridad del personal y la gestión de conductas difíciles de residentes. Las autoridades la están evaluando junto con el centro.

Marín señaló que los recursos se ajustan a las evaluaciones técnicas de necesidades, con encuestas familiares que promedian 8,3 sobre 10 en satisfacción y el 90,5% recomendando el servicio.

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