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Salud·

Médico andorrano advierte de que la burocracia ahuyenta a jóvenes médicos de familia

Las crecientes exigencias administrativas disuaden a los nuevos doctores de la medicina familiar en Andorra, alerta el presidente de COMA, Albert Dorca. Esto agrava la escasez con las jubilaciones, aunque la autonomía local mitiga la crisis española.

Claves

  • Albert Dorca, de COMA, dice que las cargas administrativas hacen poco atractiva la formación de 4 años en medicina familiar.
  • Los profesionales arriesgan el burnout por tareas no médicas como papeleo, similar a los graves problemas en España.
  • Andorra tiene escasez de médicos y oleada de jubilaciones sin plan claro de relevo.
  • COMA colabora con el ministerio para potenciar la autonomía y el atractivo de la medicina familiar.

Albert Dorca, presidente del Col·legi Oficial de Metges d’Andorra (COMA), ha alertado sobre el aumento de la burocracia en la práctica médica, que está desanimando a los jóvenes médicos a optar por la medicina familiar y amenaza el relevo generacional a medida que muchos profesionales se acercan a la jubilación.

En declaraciones a la Andorran News Agency, Dorca explicó que la especialidad de medicina familiar de cuatro años, cursada a través del sistema de formación MIR, está perdiendo atractivo por las elevadas exigencias administrativas. Los jóvenes médicos que eligen plazas la evitan para no convertirse en «burocratas del sistema sanitario», afirmó.

El problema agrava las preocupaciones sobre el relevo del personal saliente en medio de una escasez existente. «Con menos médicos en general y la medicina familiar cayendo en desuso por estas razones, hay dudas reales sobre lograr un relevo fluido», señaló Dorca. Describió el problema como común en Europa, con España enfrentando presiones particularmente graves, donde los médicos de familia asumen crecientes volúmenes de tareas no médicas como papeleo, certificados, introducción de datos y otras funciones. «En España, los están convirtiendo en burócratas... haciendo mil papeles, mil certificados, mil clics y mil cosas que no son realmente ejercer la medicina», dijo. Tales cargas de trabajo, añadió, provocan un agotamiento profesional significativo.

Andorra está en una posición más sólida. Aunque los salarios se sitúan en niveles intermedios —teniendo en cuenta los costes asociados—, los médicos de familia aquí conservan mayor autonomía. «Estamos en la media en sueldos, pero algo mejor en la práctica profesional que en España», apuntó Dorca. A pesar de cierta burocratización, los facultativos del Principat se centran más en el trabajo médico esencial, lo que ayuda a mantener la especialidad relativamente atractiva.

Cubrir las jubilaciones sigue siendo el principal obstáculo, un desafío compartido ampliamente en Europa. «No tenemos un plan claro para los que están a punto de jubilarse», admitió Dorca. Pidió hacer Andorra lo suficientemente atractiva para captar talento, destacando que hay oportunidades pero dependen de que los médicos elijan el país. «Necesitamos ser lo bastante atractivos para que alguien llame a la puerta y diga: hola, me gustaría trabajar aquí. La oferta está, pero alguien tiene que responder».

El COMA colabora con el ministerio de Sanidad para mejorar las condiciones, al tiempo que resalta el papel vital de la medicina familiar, el acompañamiento al paciente y la independencia profesional como atractivos que podrían ayudar a mantener el interés.

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