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Autoescuelas de Andorra en caos por la oleada veraniega de alumnos

La alta demanda de adolescentes y universitarios en vacaciones genera horarios desorganizados y falta de instructores en los centros andorranos. Los que se inscriben pronto triunfan, pero los tardíos reciben negativas por escasez nacional de profesores.

Claves

  • Estudiantes jóvenes y universitarios de vacaciones saturan autoescuelas, con negativas a inscripciones y falta de monitores.
  • Exámenes teóricos en primavera llevan a prácticas intensivas en verano, pero choques de horarios alargan el proceso hasta Navidad.
  • Cuatro instructores atienden a 50 alumnos en un centro, con 20 exámenes semanales; contratar es 'misión imposible'.
  • Matriculaciones suben un 19,5% en julio; 1,82 vehículos por titular con más solicitudes de 15-16 años.

Las autoescuelas de Andorra están sufriendo una intensa presión veraniega por parte de jóvenes universitarios y adolescentes que buscan el carnet de conducir durante sus vacaciones, lo que genera horarios caóticos, escasez de instructores y, en ocasiones, negativas a nuevas inscripciones.

La demanda máxima proviene de los estudiantes que suelen iniciar el proceso en primavera, aprueban los exámenes teóricos alrededor de Pascua y luego realizan prácticas intensivas durante las vacaciones de verano. «El proceso que empieza en mayo se alarga hasta después de Navidad, y el verano es caótico», ha explicado Marta López, secretaria de Autoescola Les Valls. Los centros priorizan a los universitarios, muchos de los cuales estudian en el extranjero y solo regresan en vacaciones, pero los horarios conflictivos —como viajes o cursos lejanos— suelen alargar los plazos. Joela Dinet, propietaria e instructora de Autoescola Olímpica, ha señalado que quienes se inscriben pronto suelen obtener el carnet en verano, aunque algunos con dificultades deben esperar al siguiente periodo vacacional. López ha advertido de que esperar resultados rápidos mientras se planean largas vacaciones es poco realista, y ha añadido que las autoescuelas a veces rechazan a los solicitantes tardíos porque «es imposible».

Los instructores afrontan cargas de trabajo elevadas en medio de una escasez nacional. López ha indicado que su centro necesita urgentemente otro monitor, y lo ha calificado de «misión imposible» contratarlo. En Autoescola Olímpica, cuatro instructores gestionan a 50 alumnos de prácticas, con unos 20 exámenes semanales a medida que nuevos se incorporan desde las listas de espera. Esto deja poco margen para vacaciones del personal: el equipo de Dinet disfruta de solo 15 días en verano y 15 en invierno, el máximo posible. Contratar de forma estacional sobrecargaría los periodos de baja demanda, ha añadido. Un factor positivo es que los examinadores mantienen la actividad completa hasta agosto, a diferencia de Francia o España, lo que permite a los centros asumir mayores volúmenes.

Esta tensión estacional se suma a retos más amplios, como el aumento de solicitudes de quinceañeros y dieciséisañeros, inscripciones anticipadas de padres y la dependencia de los estudiantes de apps automáticas en lugar de un estudio teórico exhaustivo. Los límites gubernamentales en los exámenes —10 alumnos por instructor por sesión, con plazas reservadas hasta conocer los resultados— agravan las colas, sobre todo tras suspensos que bloquean relevos.

Andorra cerró 2025 con 1,82 vehículos por titular de carnet de conducir: 57.657 permisos en todas las categorías frente a 104.700 vehículos. Julio registró un aumento del 19,5 % en matriculaciones, impulsado por coches híbridos, con 68.000 turismos (el 67 % del parque), seguidos de casi 20.000 motos y ciclomotores, y más de 7.000 camiones y furgonetas.

Un reciente editorial ha pedido revisar recursos y organización para abordar estos cuellos de botella persistentes sin bajar estándares. Algunas autoescuelas reportan esperas manejables de dos a seis semanas y ven el aluvión como habitual, aunque otras sufren retrasos que desplazan la formación a septiembre.

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