El histórico autobús Fargo regresa a las carreteras de Andorra tras 8 años de restauración
El autobús andorrano más antiguo que sobrevive, rescatado de la demolición en 2018, está cerca de volver a circular este verano tras una extensa restauración financiada por ciudadanos.
Claves
- Rescatado el 15 dic 2018 en Fontaneda por grupo Velles Cases; llegado de París en 1948.
- Restauración incluye carrocería reconstruida, motor Ebro (800 kg, revisado), nuevos bastidores/ventanas, librea de los 50.
- 80.000 € financiados por crowdfunding, patrocinios, ayuntamientos; 600 horas de mecánica en 8 años.
- Trabajos finales: frenos, eléctricos, combustible; guardado en taller de Escaldes-Engordany.
El histórico autobús Fargo, símbolo del auge del transporte de posguerra en Andorra, está listo para volver a las carreteras este verano, con el mecánico Crispí estimando un estreno entre julio y agosto.
Tras ocho años de restauración, el vehículo —rescatado de la demolición en Fontaneda el 15 de diciembre de 2018— cuenta ahora con una carrocería completamente reconstruida, nuevos bastidores y ventanas, y una fresca capa de pintura azul celeste que reproduce su librea de Hispano Andorrana de los años 50. Crispí, que ha invertido unas 600 horas en el proyecto, ha revisado su motor Ebro, instalado originalmente en los años 60 para sustituir la unidad Dodge. El motor, un pesado conjunto de 800 kg de hierro forjado, fue desmontado, limpiado, reparado donde fue necesario y vuelto a montar. Ahora funciona de forma fiable y espera ser instalado bajo el capó.
El autobús, que se guarda actualmente en un taller de mantenimiento cedido por el Ayuntamiento de Escaldes-Engordany, aún requiere los últimos retoques: sistemas eléctricos, circuitos de combustible diésel, transmisión, escape y, sobre todo, los frenos. Una vez completados, recuperará su aptitud para circular.
La recuperación es fruto de una iniciativa ciudadana del grupo Velles Cases, liderada por Claude Benet y Valentí Closa. Ellos salvaron el autobús de un solar abandonado en Fontaneda, donde su propietario Josep Martínez lo había aparcado en 1978. Traído originalmente de París en 1948 por Casi Arajol y Robert Cassany para inaugurar la primera línea regular de Andorra a L'Hospitalet-près-l'Andorre y ACS, el Fargo pasó a ser propiedad estatal y un testimonio del temprano auge turístico del Principado.
La financiación ascendió a 80.000 € mediante crowdfunding, patrocinios privados y apoyo público clave: el Ayuntamiento de Escaldes-Engordany seguido de una inyección de 40.000 € del Ministerio de Cultura. En ocho años, esto equivale a 10.000 € anuales, una cantidad modesta para lo que sus promotores describen como una arqueología industrial única.
Crispí, prudente pero confiado, espera que el Fargo vuelva a rodar pronto, quizá a tiempo para las fiestas parroquiales, aunque insta a no apresurarse. Como el autobús andorrano más antiguo que sobrevive y patrimonio estatal, su regreso promete evocar la herencia del transporte nacional.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: