Familias rurales exigen taxis escolares a domicilio en Alt Urgell
Los padres recorren 7 km hasta paradas de autobús lejanas, lo que impulsa peticiones para integrar taxis en los servicios existentes y actualizar normativas obsoletas para mejorar el acceso rural.
Claves
- Parada de autobús escolar a 7 km de Aristot, complica horarios de padres.
- Propuesta: taxis a demanda dos veces por semana con aportación familiar.
- Normativa permite subvenciones de casa a parada; necesita actualización de fondos.
- Consejo busca recursos gubernamentales para ampliar rutas y sostener escuelas rurales.
Las familias de pequeños pueblos de Alt Urgell reclaman que el transporte escolar llegue hasta sus casas, proponiendo el uso de servicios de taxi a demanda para cubrir la distancia.
Agustí Porta, vecino de Aristot en el municipio de Pont de Bar, puso de relieve el problema, señalando que la parada del autobús escolar está a siete kilómetros en la carretera N-260. Esto obliga a los padres a llevar a los niños al punto de recogida del servicio que une Pont de Bar con los centros educativos de La Seu d'Urgell, complicando el equilibrio entre trabajo y vida familiar. Porta dijo que algunos vecinos se han mudado incluso por esta carga. Su familia asiste a la escuela rural de Sant Esteve d'Alàs i Cerc, fuera de su municipio asignado, porque está más cerca de casa.
Porta sugirió integrar los trayectos escolares en el servicio de taxi a demanda existente, disponible dos veces por semana en Aristot, con las familias dispuestas a contribuir a los costes. Recordó que en su juventud tales taxis recogían a los niños en las entradas de los pueblos, una práctica que aún se usa en algunas zonas. Fuentes del Departamento de Educación confirmaron que la normativa permite subvenciones individuales para familias que hagan uso obligatorio del transporte —como en municipios sin escuelas— para cubrir distancias desde los domicilios hasta las paradas de autobús.
La presidenta del Consejo Comarcal de Alt Urgell, Josefina Lladós, dijo que el consejo lleva tiempo trasladando esta propuesta al Gobierno de Cataluña, pero su implementación requiere una financiación adicional significativa. Apuntó discusiones en curso con el Departamento de Territorio para ampliar rutas a demanda, aunque los límites presupuestarios del convenio anual con la Generalitat impiden el servicio diario en todos los pueblos. Lladós subrayó que el decreto de la Generalitat de 1996 que regula el transporte escolar necesita actualización, ya que excluye a residentes de municipios con escuelas salvo que las líneas lleguen a su pueblo y queden plazas libres —a un coste de 1,50 €.
La ubicación de las paradas de autobús depende de la gestión del consejo comarcal, delegada por el Gobierno, con los consejos coordinando con los operadores y notificando al departamento los problemas específicos.
Núria Giménez, presidenta de la asociación de padres de la escuela rural Arnau Mir del Pla en Pla de Sant Tirs, Ribera d'Urgellet, acogió con satisfacción las recientes decisiones que asignan nuevas matrículas de ese municipio y de los vecinos Valls d'Aguilar al centro. Esto sigue años de descenso de alumnos que amenazaban su supervivencia. Elogió los beneficios de las escuelas rurales, con fuerte implicación de profesores y familias, y urgió transporte fiable a todos los pueblos para mantenerlas como núcleos locales. Sin él, advirtió, las familias optarán por escuelas de La Seu d'Urgell por comodidad logística.
Este curso escolar, reuniones entre los servicios territoriales del Departamento de Educación para Alt Pirineu i Aran, familias y consejos han configurado un mapa escolar comarcal. Las nuevas matrículas de los pueblos de Montferrer i Castellbò y Alàs i Cerc referenciarán ahora sus escuelas locales. Lladós enfatizó que hacen falta más recursos para afrontar estos retos y apoyar la vida rural.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: