Andorra aprueba normas contra el absentismo escolar y reforma los apoyos por discapacidad
Autoridades andorranas introducen responsabilidades más claras, plazos y un indicador nacional de absentismo para abordar problemas bajos pero complejos. Reforman también las ayudas por discapacidad en escuelas públicas para una distribución más equitativa y centrada en el entorno.
Claves
- 55 casos de absentismo en 2024-2025 entre 12.000 alumnos, que impulsan actualizaciones regulatorias para detección temprana y coordinación.
- Nuevo indicador nacional de tasa de absentismo y clasificación por gravedad (moderada/grave) para respuestas adaptadas y informes anuales.
- Marco de apoyos por discapacidad actualizado para 400 alumnos, basado en necesidades escolares con ratios como 1 especialista por 5 alumnos.
- Sin recortes de recursos; reorganización para distribución equitativa sin reducir la atención.
El Gobierno andorrano ha aprobado actualizaciones a las regulaciones sobre prevención e intervención del absentismo escolar, tras la detección de 55 casos durante el curso 2024-2025 entre unos 12.000 alumnos matriculados.
El portavoz del Gobierno y ministro Guillem Casal ha indicado que los cambios buscan reforzar la detección precoz, agilizar los procesos de intervención en las escuelas e mejorar la coordinación entre las partes implicadas para facilitar el retorno de los alumnos a las aulas. El absentismo sigue siendo un problema de baja incidencia en el Principat, pero la reforma reconoce su complejidad, a menudo ligada a factores educativos, sociales, económicos o familiares. Las principales novedades incluyen una delimitación más clara de responsabilidades y plazos de actuación, con las escuelas como ejes centrales del seguimiento y los esfuerzos de recuperación.
Una novedad destacada es un nuevo indicador nacional de absentismo, que complementará al índice existente. Esta herramienta proporcionará datos más fiables y permitirá elaborar un informe nacional anual, previsto para este otoño. Los casos se clasificarán ahora por gravedad —moderada o grave— en función de las horas o días perdidos, lo que posibilitará respuestas personalizadas.
En la misma sesión del Consell de Ministres, los responsables han aprobado un nuevo marco para los apoyos educativos especializados a alumnos con discapacidad en las escuelas públicas, que sustituye al modelo de 2008. Alrededor de 400 alumnos reciben actualmente este tipo de asistencia, en la que participa la Fundació Privada Nostra Senyora de Meritxell.
La reforma pasa de asignaciones específicas por alumno a un sistema más equitativo basado en las necesidades globales de cada centro, alineado con los principios de diseño universal para el aprendizaje. Los apoyos ya no se vincularán exclusivamente a alumnos individuales, sino que también tendrán en cuenta el entorno educativo general. Esto incluye criterios objetivos para distribuir el personal especializado y compartir materiales físicos y tecnológicos.
Las ratios de referencia incluyen un educador especializado por cada cinco alumnos con discapacidad en educación infantil y obligatoria, y un acompañante de vida escolar por cada cinco alumnos, ajustables a necesidades específicas. Casal ha subrayado que los cambios no implican recortes de recursos ni reducciones en la atención, sino una reorganización adaptada al perfil de cada escuela. Por ejemplo, los centros con uno a cinco alumnos de este tipo contarán con un especialista a tiempo completo, mientras que aquellos con nueve o diez podrán recibir dos. Algunos alumnos podrían cambiar de clase para optimizar los servicios, garantizando que nadie carezca del apoyo necesario para el aprendizaje, la movilidad o las actividades diarias.
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