Volver al inicio
Salud·

AMARE pide a Andorra un itinerario de atención para la fibromialgia

La asociación reclama al Gobierno y al SAAS formación de especialistas, derivaciones postdiagnóstico y mejora del apoyo ante las lagunas persistentes para los pacientes.

Sintetizado a partir de:
El Periòdic

Claves

  • AMARE exige un itinerario claro de atención postdiagnóstico para evitar derivaciones erráticas y tratamientos en el extranjero.
  • Persisten lagunas en la formación de especialistas en fibromialgia, fatiga crónica y sensibilización central.
  • Pasos positivos: talleres del SAAS por enfermeras especialistas, pero la información no llega a todas las instalaciones.
  • La asociación apoya a 70 socios con yoga, aquagimnasia y manualidades; planea reuniones con autoridades sanitarias.

La Asociación de Pacientes con Enfermedades Reumáticas, Fibromialgia y Fatiga Crónica (AMARE) ha pedido un mejor apoyo para los enfermos de fibromialgia en Andorra, y urge la creación de un itinerario de atención claro para guiar a los pacientes tras el diagnóstico.

La presidenta de AMARE, Albertina Baiao, y la vicepresidenta, Lídia Leal, han explicado a *El Periòdic* que, aunque la enfermedad está reconocida oficialmente, persisten lagunas importantes en la formación de especialistas e información a pacientes. La fibromialgia provoca dolor muscular generalizado y persistente, hipersensibilidad en puntos específicos y síntomas como niebla mental que afecta a la memoria y la concentración.

La asociación ha destacado cómo la enfermedad fue malentendida durante mucho tiempo, con pacientes derivados frecuentemente a psiquiatría. El reconocimiento institucional ha reducido el estigma, pero no ha resuelto qué pasa tras el diagnóstico, dejando a muchos sintiéndose perdidos.

AMARE presiona al Gobierno y al servicio público de salud de Andorra (SAAS) para formar a más profesionales en fibromialgia, fatiga crónica y sensibilización central —una disfunción del sistema nervioso que intensifica la percepción del dolor—. Reclaman específicamente un reumatólogo y un neurólogo con experiencia en estas áreas.

El grupo también busca un canal formal de derivación desde los médicos de atención primaria para evitar itinerarios erráticos que llevan frecuentemente a los pacientes a buscar tratamiento en el extranjero, como en Barcelona.

Pasos positivos incluyen talleres impartidos por dos enfermeras especialistas vinculadas al SAAS, que ayudan a los pacientes a entender la enfermedad y gestionarla en la vida diaria. Sin embargo, AMARE ha señalado que la información sobre ellos llega a algunos centros de salud y farmacias, pero no a todas las instalaciones médicas, por lo que muchos se enteran demasiado tarde.

«Cuando te diagnostican, algunas personas se sienten perdidas y no saben qué hacer», han dicho Baiao y Leal.

AMARE, que ha retomado la actividad tras un período de inactividad, abre ahora al público los lunes. Ofrece apoyo a unos 70 socios —por una cuota anual de 25 €—, junto con yoga adaptado, aquagimnasia y talleres de manualidades. Los miembros de la junta dirigen las operaciones con lentitud debido a sus propios problemas de salud.

De cara al futuro, la asociación planea reunirse pronto con las autoridades sanitarias para impulsar mayor visibilidad de los recursos, más especialistas y un itinerario de atención estructurado que convierta el diagnóstico en el inicio de un tratamiento acompañado.

Comparte el articulo en