Los contratos de fisioterapeutas con la CASS en Andorra caen un 16 % pese al aumento de la demanda
A pesar de un aumento del 19 % en fisioterapeutas registrados hasta 224, solo el 60 % tiene ahora contratos públicos con la CASS, frente al 87 % en 2020, lo que causa listas de espera de dos meses
Claves
- Los fisioterapeutas con contrato CASS cayeron un 16,4 % de 164 en 2020 a 137 en 2026.
- El número de miembros creció un 19 % a 224, pero la proporción con contrato bajó al 60 %, lo que causa esperas de 2 meses.
- Nuevas normas exigen nacionalidad andorrana o 7 años de residencia; las bajas tarifas públicas (17 €/sesión) impulsan salidas al privado (más de 60 €).
- El Colegio colabora con el ministerio en subidas de tarifas y acreditaciones más rápidas para aliviar la saturación.
El número de fisioterapeutas contratados con el servicio público de salud de Andorra, la CASS, ha caído un 16,4 % en los últimos seis años, incluso mientras el total de profesionales registrados ha aumentado.
En 2020, el Col·legi de Fisioterapeutes tenía 188 miembros, de los que 164 —más del 87 %— contaban con contratos con la CASS. En enero de 2026, el número de miembros había crecido hasta 224, un aumento del 19 %, pero solo quedaban 137 contratados, lo que reduce la proporción al 60 %. Este cambio ha provocado tiempos de espera de hasta dos meses para citas públicas.
Theo Rogue, presidente del Col·legi de Fisioterapeutes, ha explicado que la caída se debe a dos factores principales. Los recién llegados del extranjero no pueden incorporarse inmediatamente a la red de la CASS, ya que las normas vigentes desde 2019 exigen nacionalidad andorrana o siete años de residencia y trabajo en el país. Mientras tanto, algunos fisioterapeutas consolidados han abandonado el sistema público.
«Algunos colegas dicen que con sus gastos, el coste de la vida en Andorra y las tarifas actuales de la CASS, acaban bajando la calidad de la atención para ver a más pacientes por hora», ha explicado Rogue. Otros optan por la práctica privada para mantener altos estándares y obtener mejores ingresos, donde las sesiones suelen superar los 60 € frente a menos de 17 € en el sistema público.
El número de contratos con la CASS alcanzó un pico de 173 en 2022 antes de descender: 148 en 2023 (tras eliminar 25 profesionales inactivos), 140 en 2024, 138 en 2025 y 137 ahora. Esta tendencia sobrecarga a los proveedores restantes con listas de espera más largas, lo que genera una sensación de saturación, según Rogue. El colegio defiende tanto a sus miembros como el acceso público a la fisioterapia para quienes no pueden permitirse la privada.
Hace más de un año que el colegio colabora con el ministerio de Sanidad en soluciones, entre ellas aumentos selectivos de tarifas para hacer viable de nuevo el trabajo público sin simplemente inflar precios. Los esfuerzos incluyen refinar la codificación y las tarifas para valorar mejor la terapia manual cualificada, con aportaciones del Col·legi de Metges, cuyos prescriptions impulsan las derivaciones.
Rogue ha pedido un nuevo enfoque para la prestación de fisioterapia. Cambiar las normas de acreditación para permitir una entrada más rápida en la CASS a los recién llegados requeriría una revisión cuidadosa para evitar injusticias a los residentes de larga data, aunque siguen disponibles autorizaciones especiales en casos urgentes.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: