Expertos presentan investigación sobre experiencias cercanas a la muerte en muerte clínica
La anestesióloga Luján Comas y el investigador Xavier Melo compartirán los hallazgos del proyecto Luz, con 19 hospitales que estudian las vívidas percepciones de supervivientes.
Claves
- El proyecto Luz estudia ECM en casos de muerte clínica en 19 hospitales; el 20 % de supervivientes de paros cardíacos refieren percepciones vívidas y verificables.
- Melo relata su ECM personal a los 23 años por accidente, observando su cuerpo externamente y sintiendo unidad espiritual.
- Las ECM se diferencian de alucinaciones por ganar claridad con el tiempo y causar cambios profundos en la vida.
- La investigación afirma la conciencia no local, reduce el miedo a la muerte, impulsa la espiritualidad y la vida centrada en el corazón.
Luján Comas, anestesióloga y especialista en reanimación, y Xavier Melo, investigador y presidente de la Fundació Icloby, presentarán este viernes a las 20.00 horas en Escaldes-Engordany una investigación clínica sobre experiencias cercanas a la muerte (ECM).
Comas, que enviudó joven y trabajó 32 años en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona, comenzó a estudiar las ECM de forma exhaustiva. Tras casarse con Melo, la pareja impulsó el proyecto Luz, que implica a 19 hospitales en la investigación de casos en los que los pacientes sufren muerte clínica —definida como un paro cardíaco registrado en un entorno hospitalario, confirmado por electrocardiograma y equipo de reanimación—. En estos casos, el corazón se detiene y la función cerebral cesa en segundos, pero alrededor del 20 % de los supervivientes refieren percepciones vívidas: ver y oír eventos, reconocer personas, encontrarse con luces o seres espirituales acompañados de sentimientos profundos de amor. Muchos regresan transformados, relatando a menudo detalles verificables como conversaciones de médicos durante la reanimación o actividades en habitaciones contiguas.
Melo relata su propia ECM a los 23 años tras un accidente de tráfico que le provocó una lesión cerebral traumática, conmoción cerebral y crisis epiléptica. Recuerda observar su cuerpo desde fuera con intensa paz, conectar espiritualmente con su madre —quien después describió un impulso intuitivo de buscarlo en el lugar del accidente— y sentirse atraído hacia un espacio transicional donde percibió la unidad con un todo mayor y se acercó a una entidad espiritual. Al despertar en la ambulancia, proclamó la existencia de Dios.
La pareja distingue las ECM de las alucinaciones, señalando que estas últimas se desvanecen con el tiempo y carecen de impacto duradero, mientras que las ECM ganan claridad y provocan cambios profundos en la vida. Un caso de su investigación implica a una mujer con cardiopatía congénita que sufrió un paro cardíaco tras dar a luz. Describió con exactitud la búsqueda de su recién nacido en casa de su tía, oír a su cirujano hablando con la familia y ver a su ansioso marido paseando por las escaleras: detalles que no podía conocer.
Su trabajo, que lleva ocho años en marcha, respalda el concepto de conciencia no local, que plantea a los humanos como seres trascendentales que siguen aprendiendo y experimentando tras la muerte —una visión compartida por numerosos físicos premio Nobel—. Aún más impactante, afirman, es la evidencia de que las ECM eliminan el miedo a la muerte, fomentan la espiritualidad, priorizan las relaciones y afirman que solo las acciones desde el corazón perduran.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: