El tiempo frente a pantallas amenaza el juego y desarrollo infantil en Andorra
Expertos advierten de que el uso excesivo de pantallas entre niños pequeños sustituye el juego esencial con juguetes y social, con riesgos físicos, emocionales y cognitivos.
Claves
- El exceso de pantallas frena el crecimiento físico, social, emocional y el autocontrol en los niños.
- El juego fomenta habilidades vitales mediante juguetes, pares e imaginación durante el pico de plasticidad cerebral.
- Padres andorranos limitan dispositivos, priorizan LEGO y trenes, pero enfrentan resistencia infantil.
- Expertos recomiendan retrasar pantallas hasta los 2 años y límites estrictos de tiempo.
### El tiempo frente a pantallas desafía el juego infantil en Andorra
El uso excesivo de pantallas entre niños pequeños pone en riesgo su desarrollo, ya que las tentaciones digitales dominan cada vez más el tiempo de juego. Los expertos advierten de que, aunque las pantallas no interfieren simplemente con el juego, a menudo sustituyen actividades tradicionales con juguetes e interacciones con pares esenciales para el crecimiento.
La psicóloga clínica Annabel Betriu enfatiza que el juego es central en el desarrollo infantil. Fomenta no solo la interacción con juguetes, sino también lazos sociales con pares y padres. «El problema surge cuando las pantallas sustituyen el juego manual y el intercambio de experiencias», dijo.
Los padres andorranos reconocen el cambio hacia el juego impulsado por la tecnología y se esfuerzan por priorizar juguetes analógicos. Un padre de Andorra la Vella, con cuatro hijos en el colegio francés de allí, evita televisores y tabletas en casa. Su hijo de dos años ve ocasionalmente vídeos de YouTube adecuados para su edad, pero la familia llena las zonas de juego con LEGO, Playmobil y trenes de juguete, que los niños usan la mayor parte del tiempo.
Betriu destaca los impactos más amplios del uso excesivo de pantallas en la primera infancia: afecta el crecimiento físico, social y emocional, perjudica el autocontrol, reduce la tolerancia a la frustración y retrasa hitos del desarrollo. Durante el pico de plasticidad cerebral de la infancia, tales hábitos pueden impedir la adquisición de habilidades vitales para la vida.
Los padres enfrentan obstáculos significativos para promover un juego activo y creativo que estimule el pensamiento y la imaginación impulsada por el aburrimiento. Esto exige presencia constante y esfuerzo. Una madre de un niño de tres años describió la reacción negativa al retirar las pantallas: los niños se alteran incluso tras sesiones cortas. Otro padre limita el tiempo de tableta a 30 minutos por la noche mientras prepara la cena. Una abuela portuguesa aplica controles estrictos, incluidos ajustes parentales y límites de tiempo, para su nieto de 12 años.
Muchos admiten ceder ante las demandas persistentes de dispositivos, a menudo buscando un breve respiro. Las pantallas ofrecen gratificación instantánea que faltan a los juguetes tradicionales, lo que lleva a los niños a perder interés en ellos una vez enganchados, explicó Betriu. Recomienda retrasar la introducción de pantallas hasta los dos años y priorizar la comunicación, especialmente sobre experiencias escolares, para construir bases sólidas. Encontrar el equilibrio sigue siendo clave, con límites de tiempo estrictos para evitar la dependencia.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: