Recuperación del peso en menos de 1,7 años tras dejar Ozempic, Wegovy y Mounjaro
Un estudio de BMJ con más de 9.300 participantes muestra que los usuarios de fármacos GLP-1 populares recuperan peso a 0,4 kg al mes al discontinuarlos, mucho más rápido que con dieta y ejercicio.
Claves
- Un estudio de BMJ con más de 9.300 participantes muestra que los usuarios de fármacos GLP-1 populares recuperan peso a 0,4 kg al mes al discontinuarlos, mucho más rápido que con dieta y ejercicio.
Un estudio reciente ha destacado un inconveniente significativo de los fármacos populares para la pérdida de peso como Ozempic, Wegovy y Mounjaro: los usuarios que dejan de tomarlos recuperan el peso perdido en menos de 1,7 años de media.
La investigación, publicada el miércoles pasado en la revista científica *The BMJ*, analizó 37 estudios con más de 9.300 participantes. Encontró que quienes discontinúan los medicamentos recuperan peso a un ritmo de unos 0,4 kilogramos al mes. En contraste, las personas que siguen programas convencionales de dieta y ejercicio tardan alrededor de cuatro años en volver a su peso inicial.
Desarrollados originalmente para tratar la diabetes tipo 2, estos fármacos —conocidos como agonistas del receptor GLP-1— han ganado enorme popularidad para la pérdida de peso, impulsados por el revuelo en redes sociales y el respaldo de celebridades. Meritxell Martí, farmacéutica de Farmàcia Meritxell, señaló que están indicados para pacientes con diabetes tipo 2, obesidad significativa, síndrome metabólico o riesgos cardiovasculares vinculados al exceso de peso. Sin embargo, la demanda va mucho más allá de estos grupos.
«La gente lo ve como una forma fácil y rápida de adelgazar sin pasar hambre, por eso quien tiene unos kilos de más lo quiere», dijo Martí. En Andorra, los fármacos se prescriben a través del servicio público de salud CASS solo para el tratamiento de la diabetes tipo 2.
La dietista Berta Jiménez enfatizó la necesidad de supervisión profesional, con dosis, frecuencia y duración personalizadas para cada paciente. «Lo que promovemos los dietistas es el cambio de hábitos duradero y la alimentación saludable, que sí funciona», dijo. «Estos fármacos no son una solución universal ni para todo el mundo».
Los efectos secundarios comunes incluyen náuseas, vómitos, diarrea y otros problemas gastrointestinales. Los expertos subrayan que, aunque los medicamentos pueden producir resultados rápidos, no sustituyen los cambios de estilo de vida sostenibles.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: